Carrizales debe ser juzgado por su desempeño público, no por apariencia: Académico

Tanto Pedro César Carrizales Becerra, virtual diputado al Congreso del Estado, como los demás futuros congresistas, no deben ser juzgados por su apariencia y prácticas culturales, sino por su desempeño público, valoró Guillermo Luévano Bustamante, profesor-investigador del Posgrado en Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la UASLP.

El académico de la UASLP, enfatizó que sobre Carrizales Becerra pesan estigmas y prejuicios sobre sus hábitos culturales, color de piel e indumentaria.

Planteó que sería favorable que el Poder Legislativo tuviera presencia de amas de casa, migrantes, obreros o de ‘mijis’ –sobrenombre de Carrizales Becerra-, pues sería una representación real de la ciudadanía ante la elitización de la política.

Recordó a un sector de la sociedad que se siente “heredero de la monarquía” o de una “blanquitud europea”,  que el modelo de democracia implica que cualquier persona puede acceder a un cargo de elección popular.

“Lo que resalta, es que es un personaje ajeno al entorno político. No va de traje como solemos  a ver a los políticos, lleva sus tatuajes a la vista como no solemos ver a los políticos de elite tradicional (…) No es economista, no es politólogo, pero eso no lo hace menos elegible”, detalló.

Remarcó que si el aspirante morenista fue electo por los ciudadanos, es porque cumplió con los requisitos exigidos por la ley. “No habría que prejuzgarlo por su apariencia y sus prácticas culturales. En todo caso, lo que tendríamos que hacer con él y todos los diputados, es juzgarlo por su desempeño público”.

Lamentó que exista una valoración inexacta e imprecisa donde se asume que hay personas más capacitadas por su estado socioeconómico, incluso por su color de piel, lo cual está vinculado el elitismo, el clasismo y el racismo.

“Es una práctica que en el país y en San Luis es bastante fácil de identificar una modalidad de clasismo. El elitismo es una presunción basada en prejuicios de que hay una parte de la sociedad que está más habilitada, más capacitada para la toma de decisiones, para el desempeño de cargos directivos en la cuestión privada y pública”, analizó.