Alrededor de mil 200 perros se sacrificaron en 2017 en San Luis Potosí, informó Juan Pablo Castillo Palencia, titular de la Subdirección de Epidemiología de la Secretaría de Salud de Gobierno del Estado (Ssa).
El funcionario estatal argumentó que las muertes de animales que se llegan a realizar, son por solicitud inmediata del algún propietario o porque nadie reclamó a la mascota en un plazo de 72 horas después de un ataque.
Detalló que el Departamento de Zoonosis no realiza razzias de manera esporádica o permanente, sin embargo, si hay una solicitud por un caso de agresión acude personal y antes de remitir al animal investiga si el can tiene dueño o cómo fue el incidente.
Asimismo, Castillo Palencia notificó que en 2017 en la entidad potosina, se reportaron 3 mil 878 casos de ataques de canes en contra de personas, que fueron de diferentes grados de afectación.
Al respecto, el médico gubernamental explicó que al animal agresor se le da seguimiento por 10 días, tiempo en que se valora si el paciente mordido no presenta contagio por rabia u otra afectación.
"En el Centro Antirrábico básicamente son las (actividades) preventivas. En el sentido de sacrificio como tal, hay una eliminación de los animales, pero esto es cuando posterior a estos ataques no se presenta el dueño al Centro Antirrábico posterior a 72 horas de tenerlo en observación”, indicó.