Chocan visiones local y de AMLO sobre El Realito

Para el presidente, falla en la presa no es grave y no generará desabasto; aquí, ven en fuga causa de emergencia

Pese a que diversas autoridades potosinas pintaban una crisis por escasez de agua potable debido a las fugas en la cortina de la presa El Realito, ayer, el presidente Andrés Manuel López Obrador, el asunto "no es un problema grave, afortunadamente, de que se vayan a quedar sin agua".

Durante la conferencia matutina de ayer, y auxiliado por el titular de la Comisión Nacional del Agua (CNA), Germán Martínez Santoyo, el gobierno federal estableció que la zona metropolitana no se quedará sin agua en los meses venideros y que el abasto a través del acueducto no cesará en los próximos meses.  

Martínez Santoyo indicó que la presa tiene actualmente un almacenamiento de 12.2 millones de metros cúbicos, de los 50 millones de metros cúbicos, equivalente al 24 por ciento. 

"Con este volumen almacenado, actualmente se garantiza tener agua suficiente para continuar el abastecimiento a la población del caudal que recibe", señaló.

El titular de la CNA aseguró que durante el proceso de reparación de la cortina, estimado en 6 meses e incluso menos tiempo, "bajo ninguna circunstancia la presa dejará de suministrar el gasto de 500 litros por segundo que actualmente conduce el acueducto".

"La población metropolitana", indicó, "va a seguir teniendo el abastecimiento de la presa, como lo venía haciendo".

La postura del presidente y del titular de la CNAde que el problema de la presa El Realito no es grave contrasta con las advertencias hechas por autoridades estatales y municipales, que estimaban una verdadera crisis hídrica. 

El 8 de marzo pasado, al revelarse la existencia de grietas en la cortina de la presa y las consecuentes fugas, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona indicó que "nos encontramos con un problema grave de alto impacto, en el sentido que tenemos la fuga, tenemos las fallas en el ducto, pero además la presa ya presenta falta de agua". 

También estimó que la reparación de la presa podría demorar de ocho a 10 meses y que la falta de agua en la capital potosina se puede agudizar a partir de abril y que la presa quedaría vacía a fines de mayo.

El delegado local de la Conagua, Joel Félix Díaz, llegó que era fundamental informar a la ciudadanía para que tomarán sus previsiones, pues incluso recomendó ampliar o construir aljibes o comprar tinacos. 

Por su parte, la alcaldía capitalina y el Interapes elaboraron un plan emergente para abastecer a la población afectada por la escasez de agua que se preveía.