Ni la calle Zaragoza se salva del cierre de negocios. Además del local comercial de venta de ropa clausurado, ya bajó la cortina una pizzería.
La rotación de negocios es muy lenta en esa calle peatonal, pero en este caso, el negocio de pizzería que es exitoso en otros puntos de la zona urbana, no se desarrolló en el local que abandonó recientemente.
En el edificio en el que se ubicaba, por décadas trabajó un cliente estable, que desarrollaba actividades de laboratorio de productos homeopáticos, y no se movió sino hasta que tuvo necesidad de trasladarse dos cuadras al suroeste.
El edificio fue dividido para su renta en partes, y los propietarios lo abrieron para dar espacio a clientes con diferentes necesidades de área.
En el local del lado sur, llegó el propietario de una cadena de pizzerías con un servicio distinto al que prestaba en otros lados.
En sus especificaciones de prueba, trabajó también con un servicio de buffet, y tenía clientela, pero cerró sus puertas luego de unos cuantos meses de servicio.
El local se encuentra en renta y hasta ahora no hen llegado clientes.
En los pasajes peatonales, la mayor parte de los locales comerciales están ocupados, y pertenecen a negocios tales como ropa y zapatos en la calle Hidalgo, y giros que van desde estambres hasta ropa, zapatos, productos de importación y algunos de alimentos.