Cierre de Basílica no frena a penitentes

De rodillas, fieles recorren la Calzada, para rezar ante el templo cerrado

Dos de los principales templos guadalupanos en la entidad potosina lucen desolados a diferencia de años anteriores, puertas y portones cerrados, vallas y cintas restringen el paso de los pocos fieles que durante el día principal en que se festeja a la Virgen de Guadalupe han decidido visitarla, pese a las restricciones.

A las afueras del Santuario Nuestra Señora de Guadalupe ubicado en la Capital potosina, algunos fieles se acercaron incluso ignorando las restricciones y a pesar de la presencia de algunos policías que vigilan la zona.

Al lugar llegó una caravana de aproximadamente 10 pipas de una organización popular, misma que dio vuelta alrededor de la Basílica menor.

En el Santuario del Desierto, a las afueras de la ciudad que de igual forma se encuentra cerrado desde el pasado 10 de diciembre, se registró la llegada de algunos visitantes, aunque principalmente caravanas de jinetes guiados por un estandarte de la Guadalupana, ciclistas y un vehículo, todos adornados en alusión a la imagen de la virgen, no hay presencia de autoridades que vigilen la zona.

Aproximadamente 20 pequeños puestos se encuentran instalados para la venta de frutas, bebidas, frituras y sombreros, una de las comerciantes señaló con tristeza que ha sido un cambio radical en comparación con años anteriores cuando la aglomeración de fieles generaba ventas de todo lo que los comerciantes ofrecían.