Padres de familia del Jardín de Niños I.P.I. de la cabecera municipal, tomaron las instalaciones del plantel e hicieron un llamado urgente a la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (SEGE) para que atienda de inmediato, las graves fallas estructurales que presenta la institución.
Señalan que, desde el inicio del ciclo escolar, dos salones han sido clausurados por riesgo de colapso debido a daños visibles en los techos.
A esta situación se suma la reciente clausura de los baños por el desprendimiento de vitromuros, lo cual representa un grave riesgo para la integridad de los alumnos, además denunciaron escasez de agua.
“Hoy tenemos dos salones clausurados donde se está cayendo el techo a pedazos, y no solo por dentro, sino también por fuera, así que los niños están en riesgo. Hemos enviado escritos todo este tiempo, pero no hemos recibido respuesta alguna”.
Los padres de familia indicaron que también se han enviado oficios al gobernador del estado, Ricardo Gallardo Cardona y que, a la fecha, ninguna autoridad ha atendido sus peticiones.
Una de las inconformes indicó que en la administración de Leonor Noyola Cervantes, solo enviaron a Protección Civil Municipal a que evaluara las instalaciones, sin embargo durante más de dos años, han estado enviando oficios al gobierno estatal sin recibir respuesta.
Lamentaron que el plantel se ubique muy cerca de la presidencia municipal y, pese a ello, se encuentre en esas condiciones, en las que reciben clases alrededor de 160 alumnos que, por su seguridad, están acudiendo de manera intercalada.
Los padres de familia reportaron además, la aparición de grietas considerables en aulas contiguas a los baños, lo que incrementa la preocupación por un posible hundimiento del terreno. Esto se relaciona con la existencia previa de una cisterna en la parte trasera de la escuela, la cual fue retirada debido a filtraciones y fisuras que podrían haber afectado la estabilidad del suelo.