El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cobró a la Iglesia Católica una tarifa que no debía.
Al clero le llegó un requerimiento por un supuesto retraso en su pago y encima les cobraron multa. La iglesia determinó pagarla, pero advirtió que se incurrió en una falta a los deberes de cuidado al cobrar algo que la institución religiosa no debía, explicó el vocero de la Arquidiócesis Tomás Cruz Perales.
El sacerdote confirmó que llegó el requerimiento por un retraso inexistente en el pago de las cuotas, dictamen que se hacía acompañar de una multa.
El sacerdote informó que las cuotas del IMSS son pagadas puntualmente pero no hay atención por parte del IMSS y la prueba de que sí ingresaron los recursos y aún así les mandaron el requerimiento.
Luego de que se desarrolló la manifestación en el Hospital Central y mágicamente aparecieron insumos para proveerlo, el sacerdote dijo que si el abasto no se vuelve regular, es probable que los médicos tengan que manifestarse a cada rato.
Se pronunció para que los directores o personas con cargo de responsabilidad vean la situación de los hospitales y procuren el suministro de insumos y equipamiento.