En el cruce de la calle Carlos Diez Gutiérrez con la Calzada de Guadalupe, junto a las instalaciones de la Cruz Roja Mexicana, un derrumbe parcial de la línea del drenaje complica las maniobras a las ambulancias de la institución y ocasiona “cuellos de botella” viales por los conductores que deben hacer maniobras para esquivar el hoyanco.
Fue junto a un pozo de visita que se generó el derrumbe y donde un par de piezas de adoquín fue a dar al fondo. Aunque el boquete no es muy grande, si no se repara pronto podría ampliarse debido al paso de unidades motoras, algunas de ellas de mayor peso, como las ambulancias.
Este miércoles, el desperfecto estaba señalizado por un “trafitambo” de color naranja. Los conductores lo esquivaban por ambos lados hasta que otro automovilista, de poca conciencia civil, se estacionó bloqueando el carril derecho e impidiendo la vuelta de incorporación a la Calzada.
Hubo entonces que hacer maniobras para convertir la calle Diez Gutiérrez, de doble sentido, en calle de un solo sentido hasta que el conductor regresó y movió su auto de donde estorbaba.
Comerciantes de la zona y paramédicos de la Cruz Roja pidieron a la autoridad municipal realizar un pronta y efectiva reparación, ya que las ambulancias requieren entrada y salida ágil de esa calle, además de que a ciertas horas del día, cuando el calor arrecia, los olores del drenaje se perciben en los alrededores de la institución de salud.