El titular de la Dirección de Servicios Municipales de la capital, Christian Azuara, explicó que el incremento en las sanciones por tala y poda severa, forma parte de una estrategia para desincentivar el derribo de árboles, sobre todo en casos vinculados a nuevas construcciones y aseguró que no se trata de una medida recaudatoria, sino de protección del arbolado urbano.
Azuara detalló que, mientras la poda regular mantendrá las mismas tarifas, las sanciones por poda severa y tala sí aumentarán debido a que, en muchos casos, el costo actual resulta tan bajo que facilita optar por talar un árbol antes de modificar un proyecto. “Se nos hace fácil pagar 3 mil 500 pesos por una tala”, sostuvo, al señalar que el bajo monto motiva que algunos desarrolladores derriben ejemplares con antigüedad y buen tamaño.
El funcionario indicó que en sus cuatro años al frente del área solo se han aplicado entre 30 y 40 sanciones por tala, una cifra que dijo evidencia que no se pretende afectar a la mayoría de la ciudadanía. En contraste, las denuncias por poda son más comunes, aunque estas mantendrán su costo actual. La poda severa, menos frecuente, sí tendrá un ajuste al alza.