El alza continua de precios, impuestos y sueldos impide a pequeños comerciantes incrementar el capital disponible para surtir mercancía, lo que ha provocado que algunos prefieran retirarse de la actividad y buscar otra fuente de ingresos.
Además, el incremento en las tasas de interés limita el acceso de estos negociantes a créditos bancarios que resultan difíciles de pagar, incluyendo los que provienen del sector oficial, señaló el presidente de la Cámara Nacional del Comercio en Pequeño (Canacope), Armando Reyes Sías.
“Antes, mediante su actividad, el comerciante podía darle vuelta al capital e irlo incrementando, pero ahora los aumentos en los aspectos ya citados se van comiendo ese capital, que ya no alcanza para surtir. Por otro lado, ir a endeudarse con los bancos, con esos intereses tan altos, es ahorcarse uno mismo”, lamentó.
Criticó que el Sistema de Financiamiento para el Desarrollo del Estado (Sifide), “es un banco más, disfrazado como de Gobierno, pero con los mismos requisitos y limitantes que son difíciles de cumplir para cualquier comerciante”.
Para 2023, Reyes Sías ve un panorama con cientos de pequeños comercios en el estado cerrando sus puertas a menos que la situación económica a nivel nacional registre un giro significativo.