Como cada año y en estas fechas los potosinos inician su “viacrucis” económico que los lleva a visitar las casas de empeño a fin de obtener dinero que les ayude a salir momentáneamente de la también llamada “cuesta de enero”.
Juan y don Luis platicaron sus motivos para empeñar sus propiedades.
Las necesidades de las personas son muy diferentes, por eso Juan, quien hacía fila en el Monte de Piedad con una bicicleta comprada apenas el pasado mes de noviembre, dijo que “los bienes son para curar los males”.
Explicó que hay cosas más importantes qué cubrir y que por ello llevó su bicicleta casi nueva a empeñar, “las inscripciones de las escuelas de mis hijos, la comida, y los servicios del hogar son fundamentales por lo que voy a esperar a ver cuánto me ofrecen”, explicó.
Comentó que tiene también su carro y por eso llevó su bicicleta al empeño “me costó 8 mil 500 pesos y no hay de otra que empeñarla, la compré desde noviembre, no la usaba y pues tengo un carro en qué moverme”.
Don Luis, en contraste, ya es experto en visitar las casas de empeño y platicó que en esta ocasión lleva una “carrucha” para mover o levantar cosas pesadas.
Le ofrecieron prestar 1,800 pesos, aunque su costo es de 7,400 pesos, “la traigo a empeñar por las necesidades de la casa, como todos que nos vemos atorados con diferentes cosas, no es fácil, pero tenemos que salir adelante”, dijo.