Productores de roscas de Reyes de la capital mencionan que en este 2025 enfrentaron retos difíciles como la escasez y encarecimiento de insumos, además de la competencia de un número cada vez más creciente de emprendedores que elaboran roscas en su propio domicilio y de la venta desleal por parte de informales venidos hasta de otros estados.
Francisco García, productor de panadería tradicional, dijo que en esta ocasión para la producción de roscas, hubo que enfrentar la escasez de insumos y el incremento en el precio de las harinas, el azúcar, grasas como la mantequilla y la canela, este último, un ingrediente esencial para la elaboración del pan de Reyes.
La mayoría de los insumos, de acuerdo con el entrevistado, subió un promedio de 25 por ciento y puso en jaque a las y los productores para ajustar los precios en una forma que no desanimara a la clientela. En el caso de la panadería María Luisa, se buscó a los proveedores que ofrecieran los precios más accesibles.
En cuanto a la demanda de roscas, este negocio ofreció tres tamaños: Familiar, grande y "jumbo", siendo la tercera la de mayor venta sobre todo para convivencias de empresas. En cuanto a la demanda de roscas, este año hubo que "evolucionar" y agregar roscas con rellenos de lo más variado, como chocolate, crema pastelera, dulces, galleta y más.
Otro reto de este año fue la falta de mano de obra suficiente, lo que limitó en algunos casos la producción anticipada de las roscas.
Con todo y los retos, Francisco García afirmó que los panaderos locales lograron salir adelante con el compromiso de las roscas gracias a que la población aún prefiere lo hecho en casa, lo local que sí ofrece garantía de sabor, calidad y precio.