San Luis Potosí se estancó en la edición 2023 del Índice Estatal de Competitividad elaborado por el Instituto Mexicano de la Competitividad, al permanecer en la posición 17 en el listado de entidades, ubicándose en el grupo de entidades de competitividad media baja.
En la edición 2023, San Luis Potosí se ubicó entre los nueve estados que no tuvieron movimiento en su posición, con respecto al índice del año anterior. Otras diez entidades mejoraron su posición y 13 retrocedieron.
La causa de que el estado no avanzara en el indicador es que en los resultados de cada uno de los diez rubros que mide el índice, sólo en dos casos se ubicó entre los primeros diez primeros lugares, el de sistema político y mercado de trabajo.
En el resto de las mediciones, que evaluaban el estado de derecho, la sociedad, la seguridad, el gobierno y la infraestructura, entre otros, osciló entre los lugares 11 al 29. En ningún caso rebasó el nivel medio de competitividad y en cinco de esos rubros, San Luis se posicionó por debajo de la media nacional.
Pese al estancamiento de la entidad, el estudio del imco la ubica entre las entidades que se benefician del nearshoring, es decir, la relocalización de cadenas productivas por parte de empresas transnacionales.
“Los estados del centro y norte del país tienen mejores condiciones para atraer inversiones relacionadas con este fenómeno, lo cual se explica por su despliegue de infraestructura logística y energética, una población con mejor acceso a la educación y a la salud y una mejor integración de la industria manufacturera con el exterior”, señala el Imco.