En el cruce de la calle Fernando Rosas y la Calzada de Guadalupe se registra tráfico lento a diario a causa de las rutas alternas abiertas en torno al proyecto “Paseo Esmeralda”, del Ayuntamiento de la capital.
La calle de Rosas es usada por automovilistas que vienen del centro de la capital y requieren tomar la Calzada para llegar a su destino. Como no hay acceso al lado poniente de la avenida, deben transitar por la calle de José María Morelos hasta Fernando Rosas e incorporarse a esta última para llegar a un cruce que permite pasar al otro lado de la vía guadalupana.
Normalmente, llegar de Morelos a la Calzada por Fernando Rosas es un trayecto de una sola cuadra (195 metros lineales) que se puede hacer en menos de tres minutos, pero ahora es necesario invertir de 15 a 25 minutos para alcanzar el objetivo.
La peor parte la llevan las y los conductores que se mueven por Fernando Rosas, ya que quienes vienen por la Calzada de Guadalupe casi no ceden el paso y mucho menos en horarios pico.
Sin duda, en este cruce se requiere mayor presencia de agentes de vialidad, tanto para agilizar el tráfico en ambas vialidades, como para dar mayor protección a una de las cajas del agua de la Calzada, que queda a merced de cualquier conductor que protagonice un accidente vehicular en las cercanías.