Con globos, juguetes y música recuerdan a sus “angelitos”

El susurrar de los pinos, el crujir de los matorrales secos y la escena lúgubre de las tumbas contrastaron este domingo con los globos, juguetes y música, que llevaron decenas de familiares a sus niños difuntos en el panteón del Saucito.

Las visitas se dieron en la conmemoración del “Día del Niño”, que se celebra hoy 30 de abril, aunque el concepto de “celebración” no aplicó porque las personas acudieron para recordar y rememorar a quien partió hace poco o mucho tiempo.

Por alguna enfermedad, muerte fetal, criminalidad u otra circunstancia, de los miles de sepulcros los cientos de puntos donde yacen restos de niños y niñas, lucieron adornados con globos de Hello Kitty y otros personajes, pelotas, sombreritos de fiesta infantil y flores frescas.

Durante la estadía en el camposanto, los visitantes ingresaron con solemnidad hasta el nicho, principalmente de granito, charlaron, rezaron, lloraron y colocaron bocinas pequeñas para escuchar canciones de “Cepillín” y otros artistas infantiles.

“Es una forma de recordar a mi pequeño. Siento melancolía y deseos de llorar, pero dicen que los designios de Dios no se cuestionan…pero todavía me acuerdo de aquel día (del fallecimiento) y trato de entender porqué tuvo que ser él”, comentó una madre solitaria que acudió a visitar a su vástago.

Si bien no se observó tanta afluencia como en el “Día de la Madre”, fue considerable la presencia de capitalinos que acudieron a dejarle un regalo a sus pequeñines fenecidos, que hoy como millones de niños se divierten, pero desde otro lugar.