Con “El son de la negra” y “Hermoso cariño”, Rocío Galarza llamó la atención de aquellos que se encontraban en fila en los arcos del Palacio Municipal de la capital, luego de que sus más cercanos le llevaron mariachi, con motivo de que este martes se jubiló como empleada municipal.
La fiesta de la ahora extrabajadora, se convirtió también en un festejo para los que por ahí pasaban.
La empleada ahora jubilada comenzó sus labores en la Dirección de Turismo de la Alcaldía de la capital en el trienio municipal de Mario Leal Campos.
Asegura que cruzó por última vez como empleada un espacio que la formó y la hizo experta, periodo en el que desarrolló tareas de empleada administrativa.
Entre los mariachis, las felicitaciones y un ramo de flores, recordó que hizo un trabajo que le apasiona y le gusta, y fue así como trabajó en Turismo y Desarrollo Económico.
La serenata de las 3:30 de la tarde coincidió con la salida del alcalde Enrique Galindo Ceballos, quien la identificó de inmediato como empleada municipal jubilada y entre el canto, las guitarras, el arpa y los violines, le dijo que le deseaba la mejor de las suertes en su nueva etapa de vida.