Después de 2014, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología retiró el apoyo a investigaciones sobre los mecanismos que conducen a padecer Alzheimer que se realizan en la Facultad de Medicina de la UASLP.
María Esther Jiménez Cataño, jefa del Departamento de Bioquímica de la Facultad de Medicina de la UASLP, dio a conocer que cada vez más personas que alcanzan la edad de adultos mayores encuentran como principal factor de riesgo para contraer Alzheimer, Parkinson y otras enfermedades, la edad.
Estas enfermedades se caracterizan al empezar a perder la capacidad de recordar y formar nuevas memorias, su autonomía, no hay un tratamiento que combata su avance y no existe una cura para ella.
“Después del 2013 no hemos recibido apoyos por parte del Conacyt, entonces a través de asociaciones con científicos de Estados Unidos, España, México hemos recibido reactivos; la situación es apremiante porque no hay forma de acceder a nuevos financiamientos”, explicó.
A los pacientes detectados con estos padecimientos solo se les pueden suministrar drogas que disminuyan su avance y resulte menos difícil la enfermedad que siempre culmina con la muerte.
“Nuestra aportación ha sido al nivel de explorar cuáles son los mecanismos que llevan a la condición de Alzheimer y que precisamente explican por qué no se ha encontrado una cura porque los tratamientos actuales han sido ineficaces y costosos, hemos aportado en decir que la enfermedad no radica en lo que se está tratando de curar sino en lo que sucede antes y proponer otras estrategias”, expuso.
Para continuar con el trabajo de investigación, Jiménez Cataño se asoció con un banco de cerebros en España, con apoyo de un biólogo molecular, y un experto en Inmunohistoquímica y en microscopía del Departamento de Bioquímica de la Facultad de Medicina de la UASLP.
De unos años a la fecha, se dedica a las enfermedades neurodegenerativas, ya cuando el cerebro obtuvo una vida de retos ambientales e infecciosos, resultando enfermedades como Alzheimer, Parkinson y otras.
“Lo más importante es continuar con la generación del conocimiento, lo estamos viendo actualmente al presentarse una situación mundial de salud, y lo único que nos puede permitir salir de ella es la generación de investigación científica”.
Añadió que se tienen 150 años de estudios sobre estas enfermedades y se continúa sin tener un tratamiento eficaz, siendo el costo para una familia impagable. “Nuestra Universidad tiene grandes facultades y solamente la unión entre las diferentes capacidades y equipos, permitirá salir adelante en estos tiempos de poco apoyo a la investigación”.
María Esther Jiménez Cataño se dedica a las neurociencias, en especial a la neuroquímica y ha trabajado en el tema de cómo se aprende y cómo se modifican las sustancias químicas que se transmiten entre las neuronas en diferentes condiciones.