No existe mayor satisfacción para un socorrista en activo que mirar hacia atrás en el tiempo y recordar los rostros de las personas que, en algún momento, expresaron un “gracias” hasta con la mirada cuando su vida fue salvada por un voluntario.
En el Día Internacional del Socorrista, el soledense Luis Miguel Alemán Balderas recordó lo anterior y al igual que muchos de sus compañeros, refrendó su compromiso de hacer lo posible por salvar una vida más, incluso arriesgando la propia.
Comenzó su formación a los 17 años, junto a otros 40 jóvenes soledenses y siguiendo a su hermano Julio César, que también deseaba ser voluntario de la Cruz Roja.
Pasados 20 años, Luis Miguel es el único que queda de esa “camada” de entusiastas que se formaron como técnicos en urgencias médicas.
Este fin de semana recibió la Condecoración de Perseverancia por dos décadas de ser asociado voluntario de la organización humanitaria internacional.
En el evento, realizado en el Centro Universitario de la Salud, el delegado estatal Óscar Segura Rodríguez entregó la medalla a Luis Miguel y mencionó que, este año, San Luis cuenta con 185 voluntarios entre técnicos en urgencias médicas, especialistas en rescate y especialistas en desastres.