El ex delegado del Instituto Nacional de Migración, Alberto Rojo Zavaleta confirmó que, tras siete años de litigio, fue exonerado en última instancia por un Tribunal Colegiado del Noveno Circuito, de los delitos que le imputaron mujeres migrantes centroamericanas que pasaron por San Luis Potosí.
La denuncia lo obligó a presentar su renuncia al cargo, en tanto se resolvía de fondo el litigio.
Dijo que presentó todas las pruebas de descargo que fueron necesarias, sin embargo, en el proceso, un juez de distrito se negó a tomarlas en cuenta, por lo que recurrió a la apelación de dos sentencias condenatorias que no se basaban en nada, ni mucho menos en datos de prueba.
Explicó que, a lo largo de todo el proceso, presentó los recursos que resultaron necesarios para demostrar su inocencia, y finalmente fue dictada la sentencia absolutoria.