El Ayuntamiento de San Luis Potosí abrió un proceso de consulta pública dirigido a personas con discapacidad y a quienes realizan labores de cuidado, con el fin de construir un nuevo Reglamento del Sistema Municipal de Cuidados, luego de que el anterior quedara sin efecto por orden judicial.
La decisión de rehacer el reglamento deriva de una sentencia emitida en el juicio de amparo 1486/2025 por el Juzgado Octavo de Distrito en San Luis Potosí, que determinó que el documento aprobado en agosto de 2025 y publicado en septiembre del mismo año debía invalidarse porque no se consultó previamente a las personas con discapacidad, como exige la normativa nacional e internacional.
A partir de ese fallo, el municipio lanzó una convocatoria abierta para recoger propuestas, experiencias y opiniones directamente de quienes viven con discapacidad, así como de personas cuidadoras, tanto remuneradas como no remuneradas, y organizaciones vinculadas al tema. La idea es que el nuevo reglamento no repita el mismo error de origen.
El proceso contempla dos vías de participación: una presencial, mediante foros y mesas de trabajo en distintos puntos de la ciudad, y otra digital, a través de una plataforma habilitada por el propio Ayuntamiento. En ambos casos, se plantea que los mecanismos sean accesibles, con ajustes como lenguaje claro, formatos adaptados e incluso interpretación en Lengua de Señas Mexicana.
El calendario arranca con la difusión de la convocatoria entre el 24 de abril y el 11 de mayo. Después vendrán reuniones informativas y foros de diálogo del 12 al 28 de mayo, seguidos por encuentros de conclusiones en junio, donde se presentarán los resultados preliminares. La integración final de propuestas está prevista para el 30 de junio.
Las sedes incluyen espacios en distintas zonas del municipio, desde colonias como San Ángel y Progreso, hasta delegaciones como La Pila y Bocas, además de recintos en el centro de la ciudad. La intención, según el documento, es acercar la consulta a diferentes sectores de la población y no concentrarla en un solo punto.
Además de recabar opiniones, el Ayuntamiento también busca crear un registro de personas cuidadoras en el municipio, con fines estadísticos, lo que permitiría dimensionar un trabajo que en muchos casos permanece invisible.