Contaminación de ladrilleras, sin control

La zona norte sigue sufriendo afectaciones por el humo

Ladrilleras del norte de la capital siguen emitiendo grandes nubes de humo negro por la combustión de toda clase de materiales en sus hornos, sin que alguna autoridad municipal, estatal o federal pueda resolver, de fondo, esta problemática ambiental de la ciudad.

En ocasiones, la amplitud de estas emisiones semeja cielos nublados a punto de llover, pero en realidad es contaminación por humo, la cual es visible desde diversos puntos de la zona.

Generalmente, las nubes negras tienden a disiparse rápidamente hacia el noreste del territorio municipal, pero en otras ocasiones se expanden hacia el parque Tangamanga 2 y llegan a afectar a colonias como Imperio Azteca, Garita de Saltillo, Mártires de la Revolución, Pedroza y, por supuesto a Las Terceras, chica y grande.

Los perjuicios son de sobra conocidos por las y los residentes de estos sectores: Incremento de las afecciones respiratorias y oculares; acumulación de hollín en las superficies de los automóviles, en la ropa y al exterior de las viviendas; prohibición para niñas y niños de jugar afuera de las viviendas y en general, la necesidad de aplicar mayores medidas de higiene en los domicilios, entre otras cosas.

Diversas autoridades han tratado de aplicar programas de reubicación, de modernización de tecnologías o incluso de cambio de actividad a los ladrilleros, pero éstos, actualmente, siguen en lo suyo que es producir ladrillo a un alto costo para el medio ambiente de la ciudad.