La presencia de personas en situación de calle en el centro de la ciudad sigue creciendo y los planes y programas de atención a esta problemática, de parte de los tres niveles de gobierno, parecen no ser suficientes para resolverla o cuando menos atenuarla.
Junto con estas personas, llega también el problema de la acumulación de basura que generan en los lugares en los que acostumbran a pernoctar.
Durante el día, ellos se dedican a recolectar cartones, latas de aluminio, envases de plástico PET y todo aquello que consideran que puede ser vendido para obtener así algo de sustento.
Ayer, un ejemplo de esta vida a nivel de calle se pudo ver en la esquina de la calle Agustín de Iturbide con Reforma. Ahí, un hombre relativamente joven ya había acumulado una cantidad importante de cartones y otros materiales que pueden venderse como reciclables.
En la zona aledaña, formada por la Plaza del Milenio y otras plazas menores, es donde precisamente se puede apreciar el crecimiento del fenómeno de indigencia, pues es ahí en donde pueden observarse a más personas llevando esa vida.