Crimen organizado encarece alimentos

Aumento injustificado de precios, el indicador más notorio, explica el fundador de la Gendarmería Nacional

El alto costo de los productos sin aparente justificación es el indicador principal de un problema de seguridad pública, porque es un hecho que están afectadas las cadenas de producción y los ciclos de la economía por un factor que no es regular, advirtió Álvaro Vizcaíno Zamora, creador de la desaparecida Gendarmería Nacional de la Policía Federal.

Precisó que este escenario de delincuencia que afecta a los productos de consumo, es el gran responsable de que en gran parte de los casos lleguen caros los productos de la canasta básica o los bienes de consumo al mercado final.

Explicó que las acciones de la delincuencia organizada obligan a que los productores agreguen al precio de sus cosechas el costo de la delincuencia organizada y la extorsión, o los gastos adicionales que tienen que erogar en materia de seguridad para lograr que los productos lleguen seguros a los mercados, las bodegas o a los centros de consumo.

Recordó que en muchos casos, los productores tienen que gastar su dinero en el pago de seguros o seguridad privada y eso les ha generado un problema, y que precisamente la séptima división de la Policía Federal, es decir la Gendarmería Nacional, fue creada el sexenio pasado con el propósito de proteger las cadenas de producción y ciclos económicos y productivos.

Precisó que el fenómeno de la extorsión a productores, y empacadores implica que la autoridad y los productores se sienten en la mesa y se escuchen unos a otros, planteen los problemas y tengan una respuesta por parte de las actuales autoridades.

Advirtió que el problema que le está pegando a los ciclos de producción y de la economía, es ineludiblemente de carácter federal, y no un asunto que sea de la competencia ni de los alcances de los gobiernos municipales o estatales.

“Es materia en este contexto de la Guardia Nacional, que tiene que buscar respuestas que deben ir desde incrementar el despliegue operativo de elementos en aquellas comunidades más alejadas en donde los productores están siendo víctimas de extorsión, de cobro de piso y una serie de robos en sus productos, sus vehículos y sus tráileres”.

Explicó que eso significa que también se debe incrementar la seguridad de las principales carreteras por donde circulan estos productos, pero no solo en las autopistas como la 57, sino también en las carreteras secundarias y caminos alimentadores locales, así como en aquellas vialidades que permiten sacar los productos de los centros de producción hacia los puntos de mayoristas o minoristas donde se venden.