La próxima directora de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Georgina González Cázares, quien recientemente fue electa por el Consejo Directivo Universitario (CDU), reconoció que la institución falló y que no es posible “seguir como si nada hubiera pasado” tras la crisis que derivó en la renuncia del exdirector Germán Pedroza Gaitán.
En entrevista, la académica sostuvo que el primer paso es nombrar lo ocurrido, asumir errores y trabajar en una operación cicatriz al interior de la comunidad. “Si no reconocemos, no podemos avanzar”, afirmó, al señalar que ya tiene previstas actividades con perfiles especializados en mediación, restauración y construcción de paz.
González Cázares subrayó que la Facultad enfrenta un problema complejo que no se resuelve con acciones aisladas. Admitió que la respuesta que se ha dado ha sido fragmentada.
Planteó un abordaje integral, que combine seguridad, prevención y atención emocional, para estudiantes y docentes.
En ese contexto, señaló que su gestión pondrá énfasis en cerrar vacíos de autoridad y presencia, especialmente en horarios donde históricamente la Facultad ha quedado sin supervisión.
Dijo que la ausencia genera condiciones de riesgo y que la dirección deberá mantener presencia física constante en las instalaciones.La directora electa agregó que la división interna que dejó la elección y consideró indispensable reconstruir la confianza entre quienes apoyaron distintos proyectos o decidieron no participar. “Fallamos como institución”, insistió, al justificar la necesidad de procesos de reconocimiento y transición interna.