Al señalar que las cifras y datos que ha manejado en torno a las deficiencias del sistema de monitoreo de la calidad del aire en San Luis Potosí son obsoletas o infundadas, Greenpeace desmintió a la secretaria de Ecología y Gestión Ambiental, Yvett Salazar, al tiempo que reiteran que la responsabilidad de mantener el funcionamiento adecuado de las estaciones de monitoreo.
En un escrito hecho llegar a este medio, la organización ambientalista contradice los señalamientos de la funcionaria de que un reciente estudio publicado sobre la situación del monitoreo ambiental en San Luis presenta datos de 2014 y que las cuatro estaciones de monitoreo ambiental en la capital funcionan sin problemas.
Al respecto, Greenpeace aclara que las cifras manejadas por la dependencia no son de 2014, sino que fueron publicadas en el Informe Nacional de Calidad del Aire 2016, “un reporte oficial que sistematiza toda la información disponible en el país sobre la calidad del aire y para el cual se recogieron datos de 2015”.
El grupo ambiental reafirmó que, de acuerdo a ese documento, el Sistema de Monitoreo de la Calidad del Aire de San Luis aportó información que, por incumplir los requerimientos, no fue utilizada para ese informe.
La capital fue incluida entre los 14 sistemas que no presentaron información al estudio.
Sobre el estado de las estaciones de monitoreo, la organización revela que la consulta a la página web del sistema de monitoreo se realizó el pasado 10 de septiembre y dos de ellas, etiquetadas como “DIF” y “Bibilioteca” en lugar de resultados, presentaban la leyenda “sin datos”. Tampoco presentaba datos la web de la Segam.
En el escrito, Pablo Ramírez, campañista de Revolución Urbana Greenpeace México indica que se enfatiza “la responsabilidad de la Segam de garantizar el funcionamiento adecuado de las estaciones que miden la calidad del aire, y de mantener disponibles y en buen funcionamiento los canales por los cuales pueden consultarse esos datos”.