La política de disolver caravanas de migrantes y no saber qué hacer con las personas extranjeras indocumentadas, es una señal inequívoca de que el gobierno federal no está haciendo lo que le toca advirtió Elodia Gutiérrez Estrada, exdelegada del Instituto Nacional de Migración (INM).
Además, aseguró que se está dejando a la deriva a las personas que son deportadas de Estados Unidos o no pueden pasar la frontera norte de México.
La también regidora capitalina coincidió con el coordinador de la pastoral social de la Arquidiócesis potosina, Marco Antonio Luna Aguilar, en el sentido de que las personas en tránsito sufren abusos precisamente porque el gobierno federal no está haciendo lo suyo.
Explicó que hay un procedimiento consular cuando se tratan los asuntos de las personas migrantes, y gobiernos como el de México asumen gastos de repatriación de personas, ya sea al sur o cuando es necesario trasladar por aire a alguno a su país de origen fuera del continente.
Dijo que, sin embargo, el gobierno federal no ha aprendido a tratar con las personas extranjeras que se encuentran de paso por el territorio mexicano, y tampoco han sabido qué hacer con las deportaciones desde Estados Unidos, porque los extranjeros son enviados a México, y México a su vez tiene que mandarlos a su país.
Recordó que ella fue delegada del Instituto Nacional de Migración por 10 años, y en todo ese periodo eran muy cuidadosos, porque incluso nunca generaron quejas de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos por tratos inadecuados a las personas provenientes de otros países.