"A comienzos de diciembre del 2018 era imposible prever que había más casos", agregó BSI.
El comunicado parecía contradecir los comentarios del director de la BSI Arne Schoenbohm, quien dijo el viernes a la televisora Phoenix que la agencia había hablado "de manera individual con legisladores afectados pro esto a principios de diciembre".
Se cree que hasta 1.000 políticos y celebridades han sido afectados por esta filtración, que incluye direcciones privadas, número de celulares, archivos de conversaciones en las redes sociales y números de tarjetas de crédito.
Las autoridades siguen investigando quién estuvo detrás del robo y publicación de la información, que no incluyó datos de legisladores del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania.
Si bien la información es potencialmente penosa para algunos legisladores, al parecer no ha desatado ningún gran escándalo político. La filtración trajo de nuevo a la palestra el debate sobre ciberseguridad en Alemania.
La agencia noticiosa dpa reportó que la agencia policial federal de Alemania recién fue alertada de la filtración de datos el jueves por la noche.