El balance de Alberto Rojas Ramírez, exdirector de la Comisión Estatal del Agua (CEA) e investigador de acuíferos subterráneos y fuentes superficiales, arroja una sobreexplotación de 102 millones de metros cúbicos anuales del acuífero 2411, cantidad por encima de la recarga de la fuente subterránea, que casi llega a los 40 millones de metros cúbicos anuales.
Precisó que hay una demanda de 200 litros de agua potable por habitante diarios, equivale a 160 millones de metros cúbicos de agua por año, y ya se rebasó los niveles de explotación según el agua concesionada.
El estudio que ya está en poder del Consejo Técnico de Aguas Subterráneas (COTAS), arroja que la oferta de agua potable alcanza los 122 millones de metros cúbicos, que vienen de 136 pozos como fuente subterránea, de los cuales extraen cien millones de metros cúbicos, distribuidos por Interapas, Aguas del Poniente Potosino, clubes campestres, la Comisión Estatal del Agua, el fraccionamiento Villa Magna, el agua de riego, de uso industrial y otros.
Las presas El Realito, San José, El Potosino y El Peaje aportan 22 millones de metros cúbicos anuales.
Además, hay fuentes subterráneas particulares, tales como las de riego, de uso agrícola, de uso industrial y de servicios, que extraen 20 millones de metros cúbicos de agua por año.
Explica que a la ciudad le están faltando 38 millones de metros cúbicos de agua al año. Según el estudio, con o sin regulación, hay una extracción anual de 142 millones de metros cúbicos.
Sin embargo, se establece que hay una sobreexplotación de 102 millones de metros cúbicos anuales, si se considera que la recarga natural es de 38 millones de metros cúbicos.
El uso del agua y la necesidad de recarga lleva entre el acuífero y usuarios una relación de 1.8, sobre los niveles permisibles de extracción de agua, es decir, se usa casi el doble de la que se recupera.