“Preferible, y lo voy a decir así, que éstas personas hubieran estado dos o tres años en la cárcel, a no que estén muertas”, catalogó Juan Jesús Priego Rivera, vocero de la Arquidiócesis de San Luis Potosí, sobre los pobladores fallecidos en una explosión de un ducto de hidrocarburo en Hidalgo.
El portavoz arquidiocesano cuestionó, que los ciudadanos de la localidad hidalguense, no hayan atendido las advertencias y llamados continuos de los elementos castrenses.
Refirió que ya existían antecedentes sobre la intervención de militares en atención a casos de robo de combustible o huachicoleo, donde residentes de comunidades agredían a los soldados por impedirles llevar a cabo dicha acción ilícita.
Criticó que si los soldados no hacen uso de la fuerza pública, el delincuente “hace lo que quiere” ante esa determinación, y si procede va a la cárcel por atropellar los derechos humanos. “La autoridad no puede hacer nada. No puede hacer nada porque siempre va a estar… Derechos Humanos muchas veces defendiendo lo indefendible”.