Un sacerdote de la capital potosina fue raptado, golpeado y despojado de su automóvil hace tres semanas, reveló Juan Jesús Priego Rivera, vocero de la Arquidiócesis de San Luis Potosí.
El portavoz arquidiocesano explicó que el cura se dirigía ya por la noche a su hogar después de su jornada laboral cuando lo sorprendieron los criminales, quienes lo raptaron por varias horas, lo golpearon, lo dejaron amarrado con cuerdas y le quitaron el coche.
Indicó que su colega al verse sometido por los delincuentes, les confesó que se dedicaba al sacerdocio –tratando de ver si eso los detenía de asaltarlo-, pero eso no fue impedimento para la comisión del hecho delictivo.
Priego Rivera comentó que, según la versión del presbítero víctima de la delincuencia, los culpables confesaron que la unidad motora sería utilizada para la comisión de prácticas delincuenciales. Reportó que la representación legal de la diócesis, ya presentó la respectiva denuncia penal ante la Fiscalía General del Estado.
Por lo anterior, dio a conocer que el arzobispo Jesús Carlos Cabrero Romero emitió un protocolo dirigido a los clérigos, que entre otras cosas, recomienda en la medida de lo posible no salir de noche a dar los sacramentos a personas a punto de fallecer, salvo que se tenga plenamente identificados a los familiares.
Por los hechos que afectaron al gremio religioso, Priego Rivera criticó que: “la violencia es algo que está resultando imparable en el estado. Que es una de las grandes preocupaciones”.