De la calle; al local del República (VIDEO)

Historiador y comerciante documenta los antecedentes históricos del que hoy es el más grande mercado municipal de SLP

Han pasado 46 años desde aquel 9 de febrero de 1976, cuando el Gobierno del Estado reubicó a los comerciantes de la explanada Ponciano Arriaga y sus alrededores, quienes por entonces se negaban a ocupar el Mercado República, que funciona todos los días y de manera ininterrumpida, con generaciones de vendedores que han crecido o envejecido ahí.

El historiador y comerciante de tiempo completo, “Lencho” Puente Sías, cuenta la historia.

Son los comerciantes de la herencia huachichil, que desde lo que las generaciones consideran como tiempos inmemoriales, habían vendido sus mercancías en un punto donde hoy, por ejemplo, se ubica el Mercado Hidalgo, la explanada Ponciano Arriaga (antes conocida como la Plaza de las Tunas), la zona conocida como “Los Huaracheros”, y lo que hoy se conoce como “La Pulga de Allende” y el mercado Tomás Vargas.

Han transcurrido alrededor de siete años, desde que van concluyendo las investigaciones históricas para conocer el origen de los comercios que se convirtieron en la zona del mayor mercado municipal de la zona urbana de la capital.

Y es que el mercado San Luis 400, ubicado entre la avenida Luis Donaldo Colosio Murrieta y la avenida Coronel Romero, es uno de los más grandes, pero también el más abandonado. Éste lleva su nombre por aquel 3 de noviembre de 1992, al cumplirse cuatro siglos de la fundación de la ciudad de San Luis Potosí.

Se trata de toda una historia de aquellos comerciantes que también se convirtieron en la proveeduría de los años del Camino Real de Tierra Adentro, que se cuenta desde que los chichimecas guachichiles y habitantes del tunal grande y Altiplano potosino, eran parte de un pueblo seminómada y cazador-recolector que vivía de la naturaleza y de lo que ésta le ofrecía.

Una investigación histórica recupera los indicios de un pueblo que en sus principios no conocía la negociación y las habilidades para vender, comprar o hacer intercambios de cualquier cosa por otra, ya sea en plazas, calles o locales.

Don Florencio Puente 

y El República

Florencio “Lencho” Puente Sías, nacido en Matehuala hace 74 años, llegó a San Luis Potosí en 1959, vivió en la calle Pedro Montoya, dónde se relacionó con el comercio y las actividades de apoyo, desde mucho tiempo antes ha investigado la historia de la movilidad y el desarrollo comercial en la vía pública, en el tramo que va de la ahora calle Mier y Terán hasta el mercado de Pedro Montoya.

Su dedicación histórica le ha valido reconocimientos diversos, de los alcaldes Jorge Lozano Armengol, Victoria Labastida Aguirre, Ricardo Gallardo Juárez y Xavier Nava Palacios.

Ahora, con todo el desarrollo de su investigación, busca la manera de dignificar los comerciantes que trabajaron al ras del piso por siglos, en un largo proceso que comenzó en 1775 y todavía se puede contar en 2022

De acuerdo con las recopilaciones históricas, Florencio Puente encontró el dato de la que ahora es la Plaza de Armas, pero en la antigüedad se conocía como la Plaza Mayor y había puestos de diversas ventas que propusieron que el virrey de la época debiera publicar, el 12 de marzo de 1790 el bando de aseo de las calles, limpieza y hermosura de la Plaza Mayor, en el que establece la reubicación de las cocinas y puestos en otras plazas y parajes.

Así, en la plazuela de La Compañía (donde aún se ubica el templo del mismo nombre y el edificio del colegio guadalupano josefino que luego se transformaría en Instituto Científico y Literario y a partir del 10 de enero de 1923 en Universidad Autónoma de San Luis Potosí), en aquel 1790, los olleros, zapateros y cacahuateros.

Para el área de la primera Alhondiguilla, en el área contigua a la Plaza Mayor, en el área que funcionó como tal de 1609 a 1775, el comercio contaría otra historia. Fue entonces cuando surgió el Mercado de la Alhóndiga, o la Plazuela del Maíz, cuyo portal se encuentra íntegro con fachada mirando hacia el sur en la ahora calle Julián de Los Reyes, entre el pasaje Hidalgo y la calle Morelos.

Los vendedores en el piso que ahí se localizaban ejercieron la actividad de 1775 y a través de las generaciones hasta 1976, cuando serían reubicados en el mercado República, en el gobierno de Guillermo Fonseca Álvarez.

También variaron las ubicaciones de los comerciantes de la Plazuela de la Carne, ubicada en el edificio que luego fue el Servicio Postal Mexicano y ahora, Museo de Arte Contemporáneo.

La Plaza Mayor estaría ocupada por los manteros y vendedores de alimentos y géneros de la tierra bajo sus portales. La plazuela de San Francisco, actual Jardín Guerrero, iría destinado a verduras, legumbres, frutas, leche, tocino, manta y carne de matanza.

Florencio Puente explica que para el año 1950 comenzaban a tomar forma las organizaciones de comerciantes de la zona, que 26 años después, tendrían como destino final un lugar propio para comerciar. Ellos crearon la Unión de Locatarios del Exterior del Mercado Hidalgo y se trataba de David Espinosa, Ma. Coleta, José Espinoza y Enrique Arauz.

Para entonces, ya había comerciantes al ras del piso que habían definido sus giros mercantiles como hasta ahora ocurre, con ropa y florerías, hierberías, artesanías, carnicerías, pollerías, espacios para comida preparada, frutas y legumbres y un área especial de antojitos.

De sus ventas han sobrevivido generaciones enteras.

El biblio-museo gráfico 

“Mi Ciudad”

El proceso de investigación que Don “Lencho” desarrolló por décadas para entender el origen del mercado República, los antecedentes de los comerciantes al ras del piso y la herencia huachichil de 247 años, incluyó la revisión de las evidencias en archivos del estado y explica que, por ejemplo, desde hace cientos de años la venta en la vía pública está dispersa y se le ha sometido a diversos procesos de reordenamiento.

Incluso, recupera facsímiles de 1676, que muestran un tianguis en un atrio de templo, frente a la iglesia de San Juan de Guadalupe. Luego, retoma el comercio de la Plaza Mayor, hoy conocida como Plaza de Armas, de 1790, en los años de vigor del Camino Real de Tierra Adentro.

La Plaza Mayor era escenario de todo tipo de comercio y espectáculos y había desde subastas hasta corridas de toros, en las proximidades del sitio conocido como la iglesia de San Nicolás Obispo, allá por 1760, en lo que hoy es el Palacio de Cristal.

Para Don Lencho, el comercio en la vía pública no es ninguna novedad si se considera que forma parte importante de la historia de San Luis Potosí y de su desarrollo económico.

Recuerda que, por ejemplo, las evidencias históricas también muestran en el ahora jardín Guerrero, antes conocido como plazuela de San Francisco, un tianguis de verduras, legumbres, frutas, leche, tocino y otros productos perecederos.

En la plazuela de San Juan de Dios en el siglo 21 todavía se ejerce el comercio, pero los vendedores originales ya se encuentran en otros sitios. 

Para 1790 había comercios al ras de piso de cocina, atole, tortilla y tamales. En la plazuela de La Lagunita que se conocía como jardín Escobedo había venta de tunas, mezcal, quiote y leña y en la plazuela del Carmen solo venta de flores.

Su historia, que cuenta para Pulso, también da cuenta de que en 1686 fue concluida la construcción del templo de la Merced en la antigua Ermita de San Lorenzo, que luego fue iglesia, hospicio y comercio y fue destruido en 1862, para construir años después el ahora conocido como mercado de la Merced.

Su historia del comercio incluye la Plazuela de los Mascorros, de olleros, mecateros y comidas; el propio mercado de la Alhóndiga, la Plazuela de la Cruz Verde; también el Callejón de la Cruz Verde.

Además, un área identificada como del Mesón de la Mulita, en lo que en 2022 es el mercado Hidalgo; uno más en lo que se dice que es aún el mesón de La Sirena; agrega a los graseros con desperdicio de escorias de las haciendas de beneficio; otro sitio es el mercado Pípila conocido también como de huaracheros y triperos, que luego se transformaría en el mercado Moctezuma, y ahora en la zona que se conoce como la de reparadores de zapatos.

También hay una versión primitiva, en la que se encontraba en la corriente de Tlaxcala, el tianguis del Rebote desde 1917.

Si bien el mercado fue inaugurado el 16 de septiembre de 1975, fue hasta el 9 de febrero de 1976 cuando los comerciantes fueron reubicados. Don Florencio dice recordar perfectamente la fecha.

De ahí, hay hechos trágicos como uno ocurrido el 29 de marzo de 1989, cuando se incendió la mitad del Mercado República y técnicamente se perdió todo. Finalmente fue reconstruido en su totalidad, todo el centro del mercado.