De la cátedra al abuso sexual

La CEDH ha documentado el abuso a niñas y niños en las escuelas por parte de profesores e intendentes y pese a la recurrencia, autoridades educativas no establecen medidas de prevención y sanción

Besar a las niñas y hacer movimientos pélvicos no acordes a su edad; afectación en su estado emocional; temor a las figuras de poder y no acceder a ir a la escuela, son algunas de las afectaciones sufridas por ocho niños y niñas que presuntamente sufrieron violencia sexual de sus profesores entre 2018 y en lo que va de 2019. 

En dicho periodo, la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) ha emitido seis recomendaciones a la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado (SEGE), relacionadas con presuntos delitos sexuales cometidos por mentores y un intendente. Las recomendaciones emitidas en 2018 son: la 01/2018 y 19/2018; para 2019 se contabilizan: la 02/2019, 08/2019, 09/2019 y 18/2019.  

De los seis asuntos documentados por la institución protectora de derechos humanos, cinco se suscitaron en complejos educativos de la capital potosina –que cuenta con declaratoria de Alerta de Violencia de Género (AVG)- y uno en el municipio de Aquismón. 

Asimismo, cuatro de las presuntas agresiones sexuales se cometieron en jardines de niños y dos en escuelas primarias. 

A continuación, se exponen los testimonios de algunas de víctimas, elaborados por la CEDH en los documentos recomendatorios antes descritos, donde se desglosa y evidencia las omisiones cometidas en su momento por directivos y funcionarios de la SEGE.  

SIN CéDULA PROFESIONAL 

La SEGE contrató a un profesor carente de cédula profesional en 2016, quien, durante su labor académica de interinato en un jardín de niños de la capital potosina, presuntamente agredió a un alumno, pues le pegaba en la cabeza, le apretaba la nariz y “le picaba el trasero” con un dedo por dentro de la ropa interior, consta en la recomendación de No 01/2018.

Según la información radicada en el expediente 1VQU-778/2016, el 5 de diciembre de 2016, el niño llegó a su domicilio con excremento en su ropa interior, por lo que su madre le cuestionó qué pasaba, toda vez que no era la primera vez que llegaba así después del horario escolar.

Ante el cuestionamiento, el pequeño aseveró que su mentor le pegaba con el puño en la cabeza, y además “le picaba en medio de sus pompis con el dedo”, señalándose con sus propias manos.

Según un dictamen médico proctológico al niño, no se encontraron lesiones traumáticas.

No obstante, un dictamen en materia psicológica revela que el menor de edad sí presenta algunos indicadores de afectación en su estado emocional, que pueden ser asociados como provocados por el maltrato o abuso sexual del que fue víctima.

“HACE COSAS FEAS A LAS NIÑAS”

Un profesor de música, que laboraba en un jardín de niños de la capital potosina, cometió presuntamente abuso sexual en contra de una niña. Aunado a ello, nueve alumnas y alumnos de un total de 14 expresaron que no les gusta la materia, porque el maestro les “hace cosas feas a las niñas”, expone la Recomendación 19/2018.

Datos expuestos en el expediente 1VQU-132/2017, relatan que, en enero de 2017, después del periodo vacacional decembrino correspondiente al ciclo escolar 2016-2017, la madre observó un cambio de conducta en su hija, pues cuando jugaba con muñecas, simulaba que éstas se besaban.

En una ocasión que estaba viendo una película con su hija, ésta le agarró la mano y se la colocó sobre su vagina. Por lo cual, comenzó a cuestionarle el motivo de la acción, ante ello respondió que un “muchacho” en la escuela, la había besado además de haberla tocado la zona genital, y que esto lo había hecho con más compañeras del grupo.

Según el dictamen médico ginecológico fechado el 25 de enero de 2017, la niña presentó inflamación por fricción o frotamiento.

A su vez, el dictamen psicológico DP/923/2017 del 24 de marzo de 2017, la víctima sí presenta afectación psicológica, al contar con indicadores de agresividad, sentimientos de indefensión ante su acusado, tiene presente el hecho referido mencionando de manera constante de haber sido besada por un muchacho. Además, conductas “no acordes a su edad”, como besar a las niñas y hacer movimientos, lo que indica un conocimiento sexual precoz inapropiado, “lo cual se considera como indicadores asociados a personas que han estado expuestas a un abuso de tipo sexual”.

IMPACTO FÍSICO Y EMOCIONAL 

La Recomendación No. 02/2019, desglosa que en enero de 2017, un alumno de primer grado de un jardín de niños de la capital, le comentó a su madre que no quería ir a clase porque sus compañeros le decían “loco”.

La versión de niño detalla que el profesor de educación física le decía “feo y loco”, durante la hora de recreo le tocaba “su colita y su pene”, que lo agarraba por debajo de la ropa, metía su mano adentro del pantalón y lo lastimaba, situación observada por dos de sus compañeros de grupo.  

HARTAZGO AL PUNTO DEL CRIMEN  

Tres niñas de la escuela primaria “Niños Héroes”, localizada en la comunidad de Milpillas, presentaron síntomas de violencia sexual, cuyos hechos ilícitos se presume fueron perpetrados por un docente. En noviembre de 2018, los padres de las afectadas intentaron lincharlo en el plantel educativo, refiere la Recomendación No. 18/2019.

Según datos recopilados en el expediente 1VQU-622/2018, el 8 de noviembre de 2018, un grupo de tutores retuvieron al mentor de segundo grado, pues lo acusaron de abusar sexualmente de cinco alumnos, y a decir de los afectados, cuando acudieron a denunciar los hechos, la Agente del Ministerio Público les dijo que volvieran después. 

Durante la retención, el maestro se refugió en la dirección, por lo cual, las personas intentaron sacarlo para lincharlo; más tarde arribaron policías municipales, estatales y ministeriales, quienes intentaron rescatarlo, pero se suscitó una gresca que dejó varios oficiales lesionados. Al final fue arrestado el presunto. 

Una de las victimas narró que el docente abrazaba a varias niñas y les ponía algo duro por atrás, que no sabía qué era debido a que cuando a ella le hacía lo mismo e intentaba observar qué objeto le ponía el docente, éste le refería que volteara hacia el frente.

Otra niña expuso que se acercaba con el profesor para que le revisara los trabajos, éste le metía algo duro entre las piernas, pero siempre por encima de la ropa, incluso la presión era tal que hacía que se levantara de puntas sobre sus pies.

De acuerdo con dictámenes psicológicos de la Subprocuraduría Especializada en la Atención de Delitos Sexuales, Contra la Familia y Grupos Vulnerables, las tres alumnas presentan síntomas de violencia sexual.

OMISIÓN QUE MARCÓ A UNA NIÑA  

Un intendente de una primaria localizada la localidad de Tancuime en el municipio de Aquismón, presuntamente violó a una alumna de sexto año, quien resultó embazada y tuvo el producto fetal, describe la Recomendación No. 08/2019.

Según la base de datos de la entonces Policía Ministerial del Estado (PME), el imputado tenía antecedente como responsable del delito de homicidio y daño en las cosas en una averiguación previa penal del año 2015, radicada en la misma municipalidad.

De acuerdo con la información existente en el expediente 2VQU-0219/2017, en septiembre de 2016 la niña de 12 años, se quedó en el salón porque le tocó hacer aseo, mientras los profesores se encontraban en una reunión. 

Posterior a concluir la actividad, pasó por la bodega de donde salió el trabajador de limpieza, quien la jaló del brazo, la metió a la bodega, la abrazó y de inmediato comenzó a acariciarla y besarla para luego abusarla. La alumna declaró que el ataque le causó dolor, y no gritó por el temor que sentía en ese momento.

Tras la agresión sexual, el presunto violador le dijo que no dijera a nadie lo ocurrido o de lo contrario “les pasaría algo malo”; luego se salió, dejándola sola en dicha sección del complejo escolar.

La investigación describe que la madre de la niña comenzó a notarla un poco distraída y distante, y fue en febrero de 2017 cuando se percató que tenía el vientre más abultado, por lo que, al cuestionarla reveló haber sido violada por el intendente, y se encontraba con 27 semanas y cinco días de embarazo. 

Derivado del probable delito, la madre acudió ante la Agente del Ministerio Público, y fue hasta el 25 de abril de 2018 que el Juez de Control obsequió la orden de aprehensión dictada 25 de abril de 2018 por el Juez de Control y de Tribunal de Juicio Oral por el delito de violación equiparada, sin embargo, hasta el momento no se ha cumplimentado, pues al parecer el agresor emigró a Estados Unidos. 

“MI MAESTRO DE FÍSICA ME TOCÓ MI COLITA”

Un profesor de educación física de un jardín de niños, localizado en la capital potosina, presuntamente violó a un alumno de primer grado, introduciéndole la mano en la región anal y apretándole los glúteos, revela la Recomendación No. 09/2019.

El expediente 1VQU-111/2019, informa que el 14 de enero de 2019, el padre del niño se disponía a bañarlo, percatándose que estaba sucio de excremento; el niño narró lo que el mentor le hacía.

Tras la revelación de los hechos, los tutores acudieron a la Fiscalía Especializada para la Atención de la Mujer, la Familia y Delitos Sexuales, en donde se inició una Carpeta de Investigación por el mencionado suceso.

Tras el dictamen médico, la Agente del Ministerio Público solicitó al Juez de Control y Tribunal de Juicio Oral, librar orden de aprehensión por violación equiparada en contra del imputado, la cual fue cumplimentada el 8 de abril pasado.

MÁS VÍCTIMAS.

En días anteriores, padres de familia reportaron que un docente presuntamente abusó sexualmente de 17 infantes del Jardín de Niños “Josefina R. De Acosta”, localizado en el municipio de Matlapa. 

El 18 de octubre pasado, la Fiscalía General del Estado (FGE), comunicó que detuvo David “N” de 50 de años, docente de la asignatura de inglés del citado complejo educativo, al cumplimentársele una orden de aprehensión por el delito de violación agravada a uno de sus alumnos. 

Según la FGE, la presunta agresión fue cometida el 8 de octubre pasado. Los familiares del niño al acudir por él, detectaron que su ropa estaba desaliñada, mostraba conductas y comportamientos diferentes a lo habitual.

Más tarde, el niño comentó que le dolía la zona genital, por lo cual, los padres lo llevaron de urgencia con un médico, quien valoró que presentaba signos de haber sufrido una agresión sexual.

Cada caso implicó un trauma para cada uno de los niños y niñas violentadas por quienes pretendían dotar de conocimientos sus mentes. Tal vez reciban, recibieron o sigan en terapia psicológica e incluso psiquiátrica, pero al momento de ver corrompida su infancia esta no volverá y ya no será igual porque pasaron, sin saberlo, de la cátedra a la caricia.