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Riesgosa apuesta Charada federal

La batalla por la alcaldía no se libra sólo en Palacio Municipal o en la Unidad Administrativa Municipal. El Congreso también es un campo de esta guerra entre el gallardismo y la nueva administración de Xavier Nava.

Ya con la derrota más dolorosa a cuestas, la pérdida del municipio, parece que el perredismo proyecta plantar un caballo de Troya en la próxima administración, a través de una maniobra que alguna vez repudió cuando fue usada en su contra, pero que ahora no tiene empacho en aprovechar.

En el camino, podría poner en riesgo a la institución legislativa y a los diputados que se involucren de embarcarse en un litigio con la Suprema Corte de Justicia de la Nación, nada menos que por desacato.

La apuesta se centra en mantener la atribución  de la primera minoría partidista en el Cabildo para que pueda nominar a la terna de candidatos a ocupar la contraloría interna. No sólo eso, sino también apretar el candado al reducir sólo a la terna nominada por esa minoría en caso de que  una primera elección no reuniera la votación requerida.

Cuando, en 2015, la pasada legislatura instituyó esta modalidad, quitándole al alcalde la atribución de nombrar al revisor de las finanzas municipales, el primero que actuó en contra fue Ricardo Gallardo Cardona, a través de una controversia Constitucional ante la Suprema Corte que prosperó.

Tres años después, parece que su corriente pretende aprovechar el mecanismo, pero a la inversa. El PRD, como primera minoría en el Cabildo, estaría en posibilidades de plantar como contralor a quien quisieran, con capacidad para revisar las finanzas municipales y para maniobrar a fin de que las irregularidades heredadas permanecieran se mantuvieran intocadas.

El juego de evitar un contralor ajeno en la administración propia y plantar uno en la del adversario es demasiado y bien vale la pena arriesgar.

Así sea la apuesta la posibilidad de caer en desacato ante una decisión de la SCJN.

Veremos hoy, cuántos diputados se embarcan en este juego.

El síndrome Cassez no abandona a la Policía Federal. El afán de protagonismo hundió a la corporación en una ocasión que era la ideal para sumar puntos en materia de imagen pública.

El video del “hallazgo” de la pequeña Mya, la niña encontrada ayer tras varios días que pasó desaparecida junto con su abuela, que al final resultó asesinada, ha arrojado a la Policía Federal a su pero escándalo desde el montaje televisivo de la captura de una presunta banda de secuestradores.

Los indicios de que el rescate de la pequeña fue una escenificación son demasiados. Tantos que el encargado de la Federal no se ha atrevido a defender el video como verdadero.

Lo peor es la manipulación de la niña, como si su sufrimiento no hubiera sido ya demasiado.  La investigación de la CEDH del asunto debe ser exhaustiva para dar con los responsables del montaje.