Negociadores fallidos Decisión prudente
Se calientan las cosas para el gobierno del estado ante los sindicatos, que ahora están fueras de las calles y en un plantón fuera de Palacio.
El deterioro de las relaciones entre el Ejecutivo y sus burócratas ha sido constante desde el inicio de este gobierno, lo que no habla bien del titular de la Oficialía Mayor.
El trato con los sindicatos, o al menos con sus líderes, requiere habilidades de negociación. Apretar cuando se requiere, aflojar cuando es debido y, sobre todo, conocer el momento exacto del
quid pro quo
.
Obviamente, con las huestes de Bernardina Lara en Carranza y las de Francisca Reséndiz frente a Palacio, con la música a todo volumen, es claro que no ha habido nada de eso en el lado gubernamental.
Llama la atención el reclamo del SUTSGE sobre más de 370 millones de pesos por cuotas descontadas a la burocracia para, en teoría, entregárselas a Pensiones.
El gobierno estatal enfrenta hoy una controversia por el esquema de pago de unos mil 200 millones de pesos de deuda heredada en cuotas magisteriales no enteradas al ISSSTE. Prácticamente, lo mismo que ocurre con el pasivo de Pensiones.
En el sindicato mayoritario, no se vio equitativo que para los maestros sí haya una solución y para los burócratas no.
Quizá el esquema funcione, pero está generando conflictos con una parte vital para el funcionamiento del gobierno.
Y si no se previó eso en las áreas que debieron encargarse, el conflicto tiene un responsable.
El nuevo Senado tuvo ayer su primer gran escándalo con el rechazo inicial de su licencia al nuevo cargo para que pudiera retornar a la gubernatura de Chiapas y el posterior salvamento que le hizo la bancada de Morena, al aprobar la moción.
Los senadores fueron acremente criticados en redes sociales por una maniobra que le permitiría al chiapaneco un inédito regreso a la gubernatura, tras una grosera reforma legal a modo ara permitirlo.
Da inicio, la propuesta fue rechazada. Y horas después, se revirtió el resultado. Es obvio que hubo legisladores que debieron haber cambiado su voto.
Para el registro quedaron los votos de los tres senadores potosinos: el morenista Primo Dothé Mata y la perredista Leonor Noyola acabaron aprobando la moción. El panista Marco Gama votó en contra.
Ayer en el Congreso, se abrió la posibilidad de que las polémicas cuentas públicas de 2017 sean votadas por la siguiente legislatura.
Parece que esta legislatura tuvo algo de sentido común. O eso, alguna instancia externa.
¡HASTA MAÑANA!