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Más escándalos Van por todo

A los diputados locales potosinos se les podrá acusar de muchas cosas, menos de tontos. Ante el descubrimiento de que llevan tres meses incumpliendo con el donativo de 25 mil pesos cada uno que se comprometieron a hacer desde octubre de 2016, los legisladores buscan arrojar la pelotita del escándalo a la Secretaría de Finanzas, cuando, al menos, una mitad del controvertido balón es absoluta responsabilidad de ellos.

El 26 de septiembre de 2016, titulares de las bancadas legislativas anunciaron, luego del escándalo que desató el mañoso incremento salarial que se autorizaron unas semanas antes, una reducción a sus salarios por 25 mil pesos, recurso que, según el legislador priista Fernando Chávez Méndez, “se va a ahorrar ya no va a llegar al Congreso del Estado, será desde la Secretaría de Finanzas en donde se realizará la retención de los recursos, y nosotros como Poder Legislativo estaremos solicitándole al secretario José Luis Ugalde Montes para que nos informe en qué obras y acciones será utilizado este recurso”.

Pronto, el anuncio del Congreso empezó a desdibujarse. Desde el inicio, quedó claro que los 27 diputados nunca participaron en el esfuerzo. Eventualmente, la suma “donada” se fue diluyendo y de los, en teoría, 675 mil pesos mensuales que se recaudarían por esta “solidaria acción”, desde abril de este año, no se reporta, al menos públicamente, que se realice tal descuento.

Las evidencias también apuntan a que ya desde hace un rato, no se emiten los reportes sobre el destino de los recursos. Que los diputados digan que ignoran el dato confirma la aseveración.

Pudiera ser que, en efecto, la secretaría de Finanzas no hubiera informado sobre cómo se erogaron los recursos, que según cálculos de este diario basados en los listados de cheques del Legislativo, ascenderían a 7.1 millones de pesos. Falta ver la respuesta que da el secretario José Luis Ugalde.

Pero los diputados no pueden ser tan ingenuos como para creer que nadie pensará que, por culpa de Finanzas, incumplieron con su promesa de descontarse el sueldo.

Desde el principio, hubo legisladores que se negaron a entregar el donativo, por lo que no había impedimento para que todos lo hicieran.

Y si, en el caso de que algún legislador pensara que el descuento seguía realizándose, tenía sus comprobantes de ingresos para verificarlos.

En el caso de la ignorancia del destino de los recursos, era el dinero y el prestigio de los diputados el que estaba en juego. La responsabilidad de indagar era de ellos.

Pero ahora, algunos han visto la oportunidad y piden a Finanzas que les devuelvan el dinero. No, si tontos no son.

Pero no contentos con esté escándalo por el manejo opaco de los recursos, los diputados ya se enfilan al siguiente: el dinero para los informes de los legisladores.

De 75 mil pesos por cabeza, los diputados aspiran a gastar poco más de dos millones de pesos en una actividad en la que, francamente, pocos ciudadanos tienen interés.

Pero se entramparon en el hecho de si están o no autorizados, pues hay un sector que señala que la Junta de Coordinación Política ya lo hizo, pero, a la vez, otro sector dice que tal autorización no se ha dado.

El escenario está puesto para un escándalo más de los legisladores.

¡¡¡HASTA MAÑANA!!!