El gran reto que el gobierno estatal enfrentará en 2022 en el hospital Central “Ignacio Morones Prieto” deberá empezar por resolver los problemas de financiamiento relacionados con el aspecto laboral y pensar en el equipamiento para habilitar las áreas que faltan, informó Daniel Acosta Díaz de León, secretario de Salud del estado.
Advirtió que el “Capítulo 1000” es el problema principal del Sector Salud, porque hay unos mil 800 trabajadores que no tienen sus prestaciones completas y ese siempre ha sido un enorme boquete presupuestal.
Por lo que se refiere al equipamiento, agregó, el proyecto ya va muy avanzado, pero de nada serviría empezar un hospital nuevo si no se tiene regularizada el área del “capítulo 1000”, es decir la del personal, y por ello, se pretende que los trabajadores ya estén seguros en sus prestaciones.
Dijo que la propuesta es cubrir el déficit que se tiene, que asciende a 200 millones para el Hospital Central y 115 millones para la Secretaría de Salud.
Comentó que, para tratar de resolver el problema, ha trabajado en algunas gestiones ante la Dirección General del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), para usar algunas partidas presupuestales que permitan resolver los problemas de fin de año.