Los hechos de violencia que se han registrado en últimos días, como el caso del robo perpetrado al Centro Joyero ubicado a espaldas de Palacio de Gobierno, así como robos en otros establecimientos cercanos al primer cuadro del Centro Histórico representan una “burla y una afrenta” no solo a las corporaciones policiacas sino también a un gobierno incapaz de sostener los niveles de seguridad apropiados para las familias, consideró Héctor D’Argence Villegas, presidente del Parque Fundidores.
“Eso no fue un robo común, siendo a espaldas del Palacio de Gobierno lleva un mensaje clarísimo, el que lo quiera ver y el que no, pues está ciego, esto fue un reto, un decir ‘aquí estamos y los que mandamos somos nosotros’, ese es el mensaje que se está dando, poco faltó que pasaran a la caja de la Secretaría de Finanzas y se llevarán lo recaudado también”, señaló.
Consideró que es triste que la sociedad se encuentre indefensa, huérfana y a la deriva en materia de seguridad, situación que tarde o temprano podría impactar en temas económicos y de inversiones.