Como cada final de año, la semana de Navidad y año nuevo se convierte en temporada de escasez de taxis, por lo que se pueden ver familias completas en los cruceros de Soledad esperando por una unidad que nunca llega.
En estos días de celebraciones es cuando se vuelve notorio que el número de coches de alquiler que existe en la zona metropolitana es insuficiente para responder a la demanda de usuarios que buscan moverse entre centros comerciales o que buscan regresar a casa.
Para colmo, alternativas de movilidad como la plataforma UBER se vuelven notablemente caras por la misma demanda que eleva la llamada “tarifa dinámica”, con la que un viaje normal puede costar lo doble, lo triple o más que lo normal.
Ayer domingo, en un recorrido por avenidas principales de esta demarcación, se pudieron observar personas en los cruceros, tanto solas como en grupo o familia, levantando la mano a todos los taxis que pasaban.
La mayoría, ocupados, no hacían caso de los solicitantes y continuaban su camino hacia el destino ya marcado por el pasajero en turno.
Para la población en general que no cuenta con automóvil propio, la recomendación es que se disminuya al mínimo la necesidad de salir de casa en estas fechas, especialmente si se trata de salidas nocturnas.