Ejidatarios del norte del estado acudieron ayer al Palacio de Gobierno para exigir una solución al abandono del proyecto de la presa La Maroma, situación que afecta a más de 150 mil habitantes de varios municipios, sobre todo en esta época de estiaje en la que ya se registra mortandad en el ganado.
Juan Reyes Hernández, vocero del grupo y asesor de la Unión de Ejidos Chichimecas del Altiplano, criticó que el presidente Andrés Manuel López Obrador haya suspendido el proyecto cuando ya solamente faltaba la hechura de la cortina y la pavimentación del camino de acceso, y pidió conocer el destino del dinero que fue etiquetado desde el sexenio de Enrique Peña Nieto para dichas obras.
También recordó que en Matehuala y de manera pública, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona se comprometió a invertir 300 millones de pesos para acabar la presa, sin que a la fecha haya cumplido.