Tapas de alcantarillas destrozadas, tierra y piedra de lo que alguna vez fue concreto, escombros en banquetas y la zona de rodamiento, son desperfectos detectados en algunas calles de la colonia Abastos, ubicada al oriente de la ciudad.
En la calle Celaya la vialidad presenta afectaciones en la totalidad de la zona de tránsito vehicular, pues prácticamente toda la superficie es de tierra con unos tramos de concreto o asfalto, hundimientos y topes destrozados, de ellos solo quedan algunas piezas.
Aunado a ello, en dicha calle casi esquina con el Anillo Periférico Oriente proliferan baches de diversas dimensiones, así como escombro a la mitad de la misma. En la banqueta, a un metro de ese punto, luce bultos de cemento o cal abandonado por algún colono del sector.
Según residentes del lugar, desde hace años ningún gobierno municipal ha subsanado las afectaciones en la vía publica, pese a que es muy importante por la ubicación de un jardín de niños, a donde acuden decenas de personas a recoger a sus hijos.
En otro punto de la colonia, en la intersección de las calles Irapuato y Cadereyta destaca una señalética vial y una tarima colocados por vecinos, a fin de evidenciar una alcantarilla sin tapa repleta de basura y hasta una planta que está por florecer.
A unos centímetros de este deterioro, varios tramos de la calle Cadereyta se convirtieron en “superficie lunar”, pues los baches con dimensiones diferentes provocan que los automovilistas transiten lentamente para no sufrir daños.
De acuerdo con personas entrevistadas, las oquedades son más riesgosas en periodo de lluvia, pues quedan cubiertos y son invisibles para quienes circulan por ahí, sobre todo con mayor probabilidad de caídas en ciclistas y motociclistas.