Con apenas dos días de que la nueva tarifa de 10.10 pesos cobró vigencia en los autobuses de uso público, las quejas de usuarios entrevistados alrededor de la alameda “Juan Sarabia” se centran en que los choferes se están quedando hasta con 40 centavos adicionales con el ya gastado argumento de que no hay moneda fraccionaria disponible.
Entre los comentarios de los afectados, destacan aquellos que señalan que “es hora de que los permisionarios devuelvan todo el cambio que se han quedado en los dos últimos años y nos acepten el pago de solamente 10 pesos, ya que nosotros tampoco traemos moneda fraccionaria”.
Trabajadores con destino a la Zona Industrial criticaron la decisión del Consejo Consultivo del Transporte de dejar la tarifa en números fraccionarios, ya que así se incrementan las posibilidades de conflicto entre los operadores y la población.
Funcionarios de Gobierno como el secretario general Alejandro Leal Tovías sólo han dicho que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) tendrá que vigilar que no se cometan abusos, mientras que el titular de ésta, Fernando Chávez Méndez, declaró que no se puede proceder contra los choferes si no hay una denuncia ciudadana de por medio.
Una solución alterna, manejada también por Leal Tovías, es que se llegue a un acuerdo con los bancos para que provean al sector del transporte con moneda fraccionaria suficiente, aunque la medida, por sí sola, no garantiza que los camioneros persistan en el abuso contra las y los usuarios.