En la sede estatal del partido Morena, invitada por uno de sus militantes, la septuagenaria, Ma. Lourdes Rosales Berrones denunció ante medios de comunicación las agresiones con apariencia de delito de violencia familiar que ha sufrido por parte de su hermano, José Guadalupe, y de la mujer de éste.
En silla de ruedas, ya que padeció de poliomielitis cuando pequeña, y acompañada por otro hermano de nombre Víctor José, la mujer narró que a cuatro años de la muerte de su madre ha sido víctima de agresiones constantes del hermano mencionado en primera instancia. Al parecer, sería el principal heredero de los bienes maternos, entre ellos: una casa ubicada en la calle de Coronel Romero en la cual habita Lourdes, y a la cual tienen fácil acceso los presuntos agresores.
Entre los maltratos que dijo haber sufrido la señora Lulú, se encuentran: amenazas de muerte, golpes severos –con secuelas todavía visibles en su rostro-, destrucción de objetos personales; anteojos, el despojo de electrodomésticos y de una silla de ruedas que su hermano José Guadalupe vendió para su propio beneficio; arrastres de su persona por el piso, robo de alimentos, cubetazos de agua fría y otras vejaciones.
La agresión más reciente, ocurrió el 26 de febrero pasado.
El caso, revelado en plena efervescencia de la lucha por el derecho de las mujeres a una vida sin violencia y a pocos días del evento “Un Día sin Mujeres” del lunes 9 de marzo, es del conocimiento de la Fiscalía General del Estado al menos desde junio del año pasado con número de expediente CDI/FGE/D01/17547/19.
La Unidad de Investigación de Atención a la Mujer ha sido la agencia encargada de darle seguimiento, aunque se ignora si se han aplicado los protocolos necesarios en este caso.
El hermano de Lulú, Víctor José, llegado recientemente de Estados Unidos, narró que la madre de ambos; “cocinó para varios gobernadores potosinos, y en el caso de mi hermana, a pesar de su discapacidad, ella se ocupó de cuidarnos a 12 hermanos cuando fuimos pequeños. Ella no merece estos tratos. No conozco cómo es ahora la justicia en México, pero pido la protección inmediata de las autoridades estatales, pues no quiero que Lulú se convierta en un número más de las estadísticas de feminicidio”.