Desaparecen los bolardos del Centro

En diversos puntos del Centro Histórico, víctimas de conductores imprudentes, siguen desapareciendo los bolardos que protegen a las y los peatones en esquinas de tráfico intenso sin que estos elementos dañados del mobiliario urbano, sean repuestos por la autoridad.

Es el caso de otro bolardo que fue arrancado de su base y quedó tirado en una de las esquinas de la calle Manuel José Othón y el Eje Vial Ponciano Arriaga Leija.

La serie de bolardos que ahí se encuentra, protege tanto el paso de peatones como el de personas con discapacidad en las esquinas donde se ubican las rampas de ascenso y descenso diseñadas ex profeso para éstas.

Generalmente, el daño a dichos bolardos sucede ya entrada la noche o en plena madrugada a manos de conductores alcoholizados o bien por choferes de grandes camiones de reparto de mercancías que vienen de fuera de la ciudad y no están familiarizados con las calles de la capital potosina.

Por desgracia, en la mayoría de los casos el daño queda impune y es el gobierno de la ciudad el que debe costear, con el dinero de las y los contribuyentes, la reparación o reposición de estos elementos de seguridad vial.