Desde ansiedad hasta alteraciones del sueño, por cambio de horario: especialistas

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Si bien no se atribuye de forma total al cambio de horario de verano, en estas fechas por incidencia pueden presentarse cuadros de ansiedad, fatiga, somnolencia, alteraciones del sueño y problemas de concentración, valoraron médicos del Hospital Central “Ignacio

Morones Prieto”.

La madrugada de hoy entró en vigor el referido horario en la República Mexicana, a excepción de las entidades de Sonora y Quintana Roo. Según la Secretaría de Energía (Sener), el horario de verano 2017 generó en el país un ahorro de mil 300 millones de pesos.

Al respecto, Adriana Patricia Martínez Mayorga, Jefa de Servicio de Neurofisiología y Clínica del Sueño, indicó que se modifican los hábitos y costumbres de la persona que duerme, los cual repercute de forma negativa sobre las horas totales de sueño o latencia de

sueño, que es el tiempo que tarda una persona en lo que va a la cama y duerme.

“Existen muchos mitos de las alteraciones que ocasionan los cambios de husos horarios (…) Aumenta la probabilidad de sentirse cansado, de sentirse débil y alteraciones en el trasfondo del estado de ánimo”, indicó.

Para evitar padecer lo anterior, la experta recomendó: irse a dormir a la misma hora ya con el cambio; levantarse a la misma hora incluyendo los fines de semana, sobre todo quienes no se adaptan a la modificación; evitar consumir café y chocolate; tomar la cena dos horas antes de dormir; así como procurar no ver la televisión, leer libros o estar comiendo.

“El cerebro tiene que ver a la cama como el lugar para irse a dormir. De esta forma vamos a ir a dormir más rápido”, instó Martínez Mayorga.

A su vez, Idelfonso Rodríguez Leyva, especialista en neurología, explicó que cuando llega la noche las personas generan melatonina, hormona que induce al sueño, y genera una serie de cambios.

El médico especializado advirtió que alguien que no duerme tiene mayor propensión a ser hipertenso, caer en depresión o presentar ansiedad.

Por su parte, Guillermo Rodríguez Leyva, Jefe de Servicio de Endocrinología, expuso que la referida modificación genera un impacto inicial en las personas, en el ritmo de vigilia y sueño, sin embargo, en la gran mayoría de la gente este cambio es compensado fácilmente

después de algunos días o semanas.

“El organismo, de hecho se adapta de una forma más importante al nuevo horario, ya que el principal inductor del ciclo vigilia-sueño, es la luz (…) La obscuridad, el atardecer y la obscuridad de la noche, son los mejores inductores y más potentes de la hormona de la melatonina, que es la que condiciona el principal ciclo de vigilia-sueño, a nivel del hipotálamo”, concluyó.