El arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arizpe aseguró que el arzobispo emérito Luis Morales Reyes dejó en San Luis Potosí una huella muy profunda de dinamismo y evangelización que ha perdurado hasta ahora, además de su trabajo para fortalecer la iglesia católica.
Así lo dijo durante la despedida del arzobispo emérito, cuyos restos mortales fueron sepultados en Catedral.
Agregó que su legado se caracteriza, además, por difusión de la palabra y porque en su periodo pudo generar dos planes diocesanos de pastoral que sirven como la guía de trabajo del arzobispo.
Recordó que fue en el periodo de Don Luis Morales Reyes, que en terrenos aledaños al Seminario Mayor se construyó la casa de San Pablo, el mayor albergue para dar cobijo y cuidados a los sacerdotes en edad muy avanzada.
Refirió que la Casa de la Caridad que da alimentación, descanso y prendas a los migrantes, lleva precisamente su nombre, porque él fue el creador de ese espacio que ahora es un refugio más amplio y completo.
También lo recordó por su contribución a las obras pastorales que él fue llevando en su encomienda como obispo.
“Sé que todos estamos unidos en la oración, pidiendo que nuestro hermano obispo que ha sido llamado a la casa del padre el día de ayer 2 de febrero, pueda tener esa alegría eterna. Imploramos la misericordia de Dios y agradecemos también las obras buenas que él alcanzó a hacer aquí y en otras diócesis que el señor le encomendó”, dijo Jorge Alberto Cavazos.