Luego de la salida de los productores potosinos de su trabajo casi centenario en Carranco, empresa de Villa de Reyes vendida a la compañía Alpura, otros queseros se esfuerzan por sobrevivir.
Por ejemplo, los herederos de Francesco Manino Bruno, un empresario visionario nacido en Italia, sostienen un negocio de quesos que está por cumplir medio siglo. Aseguran que les ha costado mucho esfuerzo, pero consiguieron elaborar un producto de larga duración que ya han movilizado en diferentes lugares del país.
La familia de Manino se trajo de Europa una receta para la elaboración de quesos ahumados, que implementó desde la década de 1970, pero que fue una idea que una vez consolidada permitió abrir una empresa familiar en 1976.
Franco Manino Rocha, explicó que su padre nació en 1930, llegó a México en 1951 y se instaló en el Estado de México, pero escaseó la leche y fue así como tomó la decisión de venirse a San Luis Potosí y en particular a Villa de Reyes.