En el Pueblo Mágico de Real de Catorce, congresistas y autoridades estatales y municipales develaron ayer en la Antigua Casa de Moneda una placa conmemorativa del primer centenario del nacimiento del prolífico intelectual potosino Rafael Montejano y Aguiñaga.
Al acto acudió la hermana del homenajeado, María Guadalupe Montejano y Aguiñaga, actualmente radicada en la ciudad de Puebla, quien recordó a su hermano como “un apasionado de la ciudad y el estado potosino, quien escribió 118 libros a pesar de que desde 1974 tuvo un desprendimiento de retina que, a pesar de la oportuna intervención del Dr. Salvador Nava Martínez como oftalmólogo, prácticamente lo obligó a trabajar el resto de su vida con un solo ojo”.
A su vez, la alcaldesa de Catorce, María Guadalupe Carrillo Rodríguez se refirió a Montejano y Aguiñaga como “un apasionado y terco gambusino de la historia regional que luchaba contra el tiempo que le quedaba para dar una voz real a los que no la tenían”.
Pidió entonces que, así como el personaje nunca abandonó Real de Catorce, “necesitamos que las autoridades no nos dejen solos; queremos consolidar a Real de Catorce como uno de los mejores Pueblos Mágicos del país y acortar la brecha de desigualdad social que impera en las comunidades de este municipio. No bajamos brazos ni tiramos toallas. Gracias por estar aquí».
El diputado José Antonio Zapata Meraz, a nombre del Congreso del Estado, agradeció la hospitalidad de los catorceños y mencionó a Rafael Montejano como “uno de los humanistas mexicanos más importantes del siglo pasado, quien recibió el 15 de enero 1999 la presea ‘Plan de San Luis’, además de muchos otros reconocimientos nacionales e internacionales”.
El padre Montejano, dijo, “nos enseñó a sentir en lo más profundo ese orgullo por nuestro legado histórico. Recordar que somos potosinos y que nada de lo que atañe a San Luis Potosí nos debe ser ajeno”.