Lamentó que el mandatario no haya respetado los acuerdos con los cuales se aprobó el proyecto y esté dando a la sociedad "gato por liebre".
Señaló que contar con un civil al frente de la Guardia Nacional fue la condición básica para aceptar el proyecto y que un militar, aunque se encuentre en proceso de retiro, sigue siendo militar.
A su vez, la diputada Beatriz Benavente, presentó un punto de acuerdo para que el Congreso del Estado exhorte al presidente López Obrador a que respete la naturaleza civil del nuevo cuerpo policial y deseche la designación de un militar en retiro. El punto de acuerdo fue desechado.
Por parte de la bancada de Morena, el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Edson Quintanar Sánchez, respaldó la decisión del Ejecutivo nacional mencionando que la Guardia Nacional requiere de un titular "con capacidad, experiencia y honestidad que garantice que habrá resultados inmediatos en la lucha contra la inseguridad en el país".
Indicó que el hecho de que sea un militar en retiro quién asuma la dirección de la Guardia Nacional "no viola las disposiciones legales ni los acuerdos, y solo hay que esperar a que se complete el proceso de retiro para que pueda asumir el cargo".