Ante la posibilidad de reducir de 27 a 18 los integrantes del Congreso del Estado, en caso de aprobarse la reforma político-electoral federal, congresistas de la LXIII Legislatura dijeron que, si bien es una demanda ciudadana la reducción de legisladores plurinominales, debe valorarse que la iniciativa no violente la autonomía de los estados y evitar ser utilizada como estrategia política de Morena.
Al respecto, María Claudia Trisstán Alvarado, coordinadora parlamentaria del Partido Nueva Alianza San Luis Potosí (PNASLP), adujo que, como en todo planteamiento vale la pena conocer su contenido, por ende, si después del análisis todas las fuerzas tienen representación, el número de diputados no es importante.
“Las diputaciones plurinominales responden históricamente a la representación de los grupos minoritarios (…) es que primero la federación tiene que cuidar la autonomía de los estados, esa sería la primera parte”, enfatizó.
Por separado, Héctor Mauricio Ramírez Konishi, diputado independiente, reconoció que la pretensión de la iniciativa, es una demanda añeja de la ciudadanía reducir el número de los diputados de representación proporcional o plurinominales.
Sin embargo, advirtió que el presidente Andrés Manuel López Obrador busca generar una polarización, de cara a las elecciones del 2024, mediante tal propuesta, pues al inicio de su administración pudo promoverla a sabiendas que tenía mayoría calificada en el Congreso de la Unión.
“Yo lo entiendo como una provocación, porque estamos en la antesala de una elección presidencial y eso es generar una polarización que no necesitamos ahorita. La ‘4T’ vive de una polarización, vive de un sí o un no, o si estás a favor o en contra”, concluyó.