No es raro que el sismo registrado en la capital potosina la madrugada de este lunes con epicentro en la zona suroeste, haya generado reportes en zonas ubicadas al norte de la ciudad, declaró Rafael Barbosa Gudiño, director del Instituto de Geología de la Universidad de Autónoma de San Luis Potosí.
Esto tiene explicación en el tipo de terreno, abundó el académico quien precisó que de acuerdo con los reportes el epicentro del movimiento telúrico tuvo lugar casi en los límites de la capital potosina con Villa de Arriaga, más allá de la Sierra de San Miguelito.
De acuerdo con el experto, el tipo de material que hay en esta zona, en su mayoría rocoso, es diferente al del valle de San Luis Potosí, en su mayoría arenoso o suelto.
“No es lo mismo mover un trozo de madera rígido que una gelatina”, ejemplificó.
Indicó también que los registros del Servicio Sismológico Nacional, tienen cierto grado de error, pero aún y si se considera que hubo precisión en la profundidad, las ondas producidas por el terremoto, que son como “olas que viajan” mueven de manera diferente el terreno de material compacto y de material suelto.
TAMBIÉN INFLUYEN LAS FALLAS
Barbosa Gudiño, agregó que en la zona norte de la ciudad además del terreno de material “suelto”, hay una situación de extracción de agua que genera la aparición de grietas o fallas, las cuales conducen o acentúan esos movimientos.
Apuntó que seguramente este sismo también se percibió en zonas rurales de la zona metropolitana, sin embargo, por la baja presencia de población en esos sitios, no hubo reportes.